¿Se puede restaurar esta foto, o hay que volver a capturarla primero?
La restauración repara lo que sigue en el archivo. No devuelve lo que perdió la copia. Suelta el escaneo y esto te dice cuál de los dos casos tienes delante - antes de pagarle a nadie.
La foto se lee en esta página y nunca se sube. Aquí eso importa más que en cualquier otra de nuestras herramientas.
Qué mide, y por qué esas cuatro cosas
Cuatro números salen del propio archivo. El DPI efectivo es el número de píxeles dividido entre el tamaño de copia que has elegido: la única cifra que decide si hay algo que reparar. El rango de contraste es la distancia entre el percentil 5 y el 95 de brillo; cuando se hunde, eso es desvaído. La nitidez es la varianza de un laplaciano, la señal barata estándar para detectar desenfoque. El reflejo es la mayor mancha conectada de píxeles quemados, porque unos puntos blancos sueltos son inofensivos y un reflejo no lo es.
Lo que a propósito no intenta detectar
Arañazos, desgarros, moho y una cara que falta son casillas, no detectores. Una heurística adivina esas cosas y una persona con la copia en la mano no - preguntar es sencillamente más exacto, y mantiene el veredicto honesto en lugar de seguro de sí mismo.
La línea que importa
Todo lo de la lista reparable sigue en los píxeles: desvaído, dominantes, arañazos, manchas. Todo lo de la lista de volver a capturar falta en ellos: el reflejo borró la emulsión que había debajo, la trepidación destruyó detalle que la copia todavía tiene, y 90 dpi sobre una cara nunca lo registraron. Lo segundo no lo repara ninguna herramienta: solo puede inventar un sustituto, y en la fotografía de una persona eso es el fallo, no la prestación. Esa frontera está trazada entera en qué no debe inventar nunca una restauración.
Cuando la captura ya está bien: la restauración repara el daño, el coloreado hace la misma pasada en color y el verificador de tamaño de impresión dice hasta qué tamaño se puede imprimir el resultado. Para lo que cuesta una caja entera por las dos vías, la calculadora de coste hace las dos cuentas.
El daño es reparable. La cara sigue siendo la cara.
Restauración y coloreado cuestan 10 créditos por foto, y las dos primeras son gratis. Un segundo tono son otros treinta céntimos: pide la versión fiel y una más cálida y quédate con la que se parece a la habitación que recuerdas.